Cómo Superar la ansiedad

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una respuesta automática de nuestro cuerpo ante lo que interpretamos como una amenaza o un desafío. Esta reacción nos hace experimentar sensaciones que pueden sernos muy desagradables como:

- Aumento de palpitaciones

- Sensación de falta de aire

- Sudores

- Mareos

- Náuseas

- Dolor de cabeza

- Alteraciones gastrointestinales

- Presión en el pecho

- Tensión muscular

- Sensación de ahogo

- Pensamientos repetitivos

- Pensamientos negativos

- Temblores

- Sensación de que algo malo va a pasar

- Miedo

- Irritabilidad

Hombre tensionado

¿Para qué sirve la ansiedad?

La ansiedad suele ser la forma que tiene nuestro cuerpo de pasar al "modo supervivencia", para prepararnos de forma más eficiente contra una posible amenaza o peligro. Esto lo consigue haciendo que nuestro cuerpo bombée más sangre, reciba más oxígeno, tense los músculos y priorice estos mecanismos frente a otros que también nos son necesarios. Por ello es frecuente que la ansiedad llegue a provocar alteraciones en la alimentación, el sueño o las relaciones sexuales, entre otros.

¿Por qué tengo ansiedad si no hay ningún peligro o amenaza?

Este sistema se basa en lo que nosotros sentimos como una amenaza, aunque realmente no lo sea. Actualmente en nuestro día a día no es muy probable que seamos atacados por un animal salvaje, pero hay otras situaciones que podemos temer como por ejemplo hablar en público, ir todos los días a un puesto de trabajo exigente, el estado de nuestra salud, etc.

En muchas ocasiones, tras un episodio de ansiedad intensa, puede desarrollarse miedo a volver a vivir algo parecido. Esto provoca que cuando la persona empieza a sentirse algo nerviosa, el miedo por volver a tener ansiedad hace que su cuerpo le proteja de esa posible amenaza justo con lo que está intentando evitar, un aumento en los síntomas de ansiedad.

¿La ansiedad es algo físico? ¿Es sólo psicológico?

En la respuesta de ansiedad podemos hablar de tres componentes:

Parte física

 

La respuesta física de ansiedad son los cambios que nuestro cuerpo provoca para tener más energía y poder reaccionar de una forma más eficiente ante una amenaza.

 

El aumento de palpitaciones  junto con la aceleración de la respiración hace que llegue más oxígeno y más rápido a todo nuestro cuerpo, la tensión muscular prepara a nuestros músculos para una respuesta inmediata, las náuseas o vómitos hace que no podamos comer y eliminemos la comida que podamos estar digiriendo para ahorrar esa energía y priorizar nuestra supervivencia, el aumento de sudoración prepara nuestro cuerpo para refrigerarse ante un posible esfuerzo físico intenso.

Parte psicológica

La respuesta psicológica de la ansiedad tiene que ver con los pensamientos que aparecen durante una ansiedad elevada. El aumento de ansiedad suele afectar de diferentes formas a la forma en la que pensamos. Por una parte, provoca que nos cueste contemplar diferentes alternativas a lo que nos preocupa, haciendo que nos obcequemos creando lo que se conoce como "efecto túnel", como por ejemplo con pensamientos como "me voy a quedar toda la vida con este problema", "tengo que dejar mi trabajo o no podré estar bien", "seguro que tengo alguna enfermedad grave". Por otra parte, además de no dejarnos contemplar diferentes opciones, hace que demos mucha importancia a lo que nos estamos centrando, haciendo que veamos como insuperables y muy urgentes, problemas que nos pueden parecer minúsculos al dejar de sentir ansiedad.

Anillo de bombillas

Parte conductual

La respuesta conductual, es lo que hacemos ante estas sensaciones y pensamientos. Algunas de estas respuestas pueden ser: huír de la situación que genera ansiedad, metese en la cama, ir a correr, aislarse de otras personas, llamar a un ser querido, intentar relajarse, consumir drogas,  etc.

 

Cómo nos comportamos cuando experimentamos ansiedad, puede influír en cuánto control va a tener sobre nuestra vida. Si cada vez que aparece abandonamos lo que estemos haciendo y nos refugiamos, estamos reforzando esa conducta, y en un futuro nos costará cada vez más hacer algo diferente para luchar contra la ansiedad cuando aparezca.

 

Por otra parte, si al intentar manejar la ansiedad, abandonamos partes de nuestra vida como amistades, trabajo, hábitos; cada vez tendremos menos formas de luchar contra ella y nos costará más esfuerzo quitarla el control que le hemos dado sobre nuestra vida.

Además de esto, lo que interpretamos sobre nuestra situación, puede ser central para que nuestra ansiedad aumente o disminuya, ya que aquello que nos da miedo o nos parece una amenaza va a provocar que nuestro cuerpo se defienda con una respuesta de ansiedad. Por esto no es extraño que tras hacer deporte, una persona que ha sufrido ansiedad pueda sufrir un nuevo episodio, ya que los signos físicos que causa el deporte son similares a los de la ansiedad y la persona pueda interpretarlos como que está volviendo a sentir un nuevo episodio que finalmente se acabará produciendo por el miedo que la persona siente.

¿Qué puede hacese para manejar la ansiedad?

La terapia psicológica ha demostrado ser eficaz para el manejo de la ansiedad, tanto en solitario como de forma conjunta con fármacos. Algunos de los tratamientos llevados en terapia orientados a la ansiedad suelen tener componentes como:

Ejercicios de relajación para manejar los componentes físicos

Ejercicios de meditación o mindfulness

Comprensión de cómofunciona la ansiedad y qué estamos haciendo para que aumente en nuestro caso personal

Pautas para no abandonar áreas vitales y apoyo para hacer una vida normal aunque aparezca la ansiedad

Análisis de pensamientos rígidos automáticos y flexibilización de estos

Cambios en rutina diaria y hábitos orientados hacia valores e intereses de la persona

Tratamiento de problemas relacionados: problemas de sueño, bajo estado de ánimo, problemas sociales, etc.